HOMBRE SIN MUNDO

ESCRITOS SOBRE ARTE Y LITERATURA
Imagen de cubierta: HOMBRE SIN MUNDO
Price: 25,00€
No Disponible
Editorial: 
Coleccion del libro: 
Idioma: 
Castellano
Número de páginas: 
252
Dimensiones: 240 cm × 170 cm × 0 cm
Fecha de publicación: 
2007
Materia: 
ISBN: 
978-84-8191-800-7

Hombre sin mundo aparece por primera vez en forma de libro el año 1984 en Múnich; obra de marcado tono filosófico, reúne, no obstante, textos dedicados a escritores y artistas con los que, en su mayoría, el autor mantuvo una relación más o menos estrecha: Brecht, Broch, Döblin, Heartfield, Grosz y Kafka. El volumen contiene asimismo alguno de los dibujos de Günther Anders.

?Hombres sin mundo? eran y son quienes están obligados a vivir dentro de un mundo que no es el suyo; dentro de un mundo, que, a pesar de estar producido y mantenido en movimiento por ellos con su trabajo cotidiano, no está construido para ellos (Morgenstern), no está ahí para ellos; dentro de un mundo, para el que ellos han sido pensados, utilizados y están ahí, pero cuyos estándares, aspiraciones, lenguaje y gusto no son los suyos, no les están permitidos."

"Sin mundo en un sentido aún más acentuado o, mejor, en el sentido más potente son los parados que, al perder su trabajo, incluso perdieron ese 'mundo' que no había sido el ?suyo? y, sin embargo, tuvieron que pagar alguna cosa por eso."

"Los hombres no estamos fijados en un mundo determinado ni en un estilo de vida determinado, sino más bien obligados a procurarnos o a crearnos en cada época, en cada lugar, si no incluso a diario, un nuevo mundo y un nuevo estilo de vida."

"En cuarto lugar, con la expresión ?hombre sin mundo?, hago referencia al hombre en la época del pluralismo cultural; a ese hombre que, por participar a la vez en muchos, demasiados mundos, no tiene un mundo determinado y, por tanto, no tiene ninguno."

G. A.

Günther Anders (pseudónimo de Günther Sigmund Stern) nace el 12 de julio de 1902 en Breslau. Cursa estudios de filosofía y se doctora en 1923 bajo la dirección de Husserl. A continuación realiza simultáneamente trabajos filosóficos, periodísticos y literarios en París y Berlín. En 1929 contrae matrimonio con Hannah Arendt, de la que se separará siete años después. Emigra en 1933 a París y en 1936 a Estados Unidos. Allí realizará trabajos como operario fabril y otros de carácter eventual, experiencia ésta que influirá más tarde en su obra principal Die Antiquierheit des Menschen (La obsolescencia del hombre (Vol. I) y (Vol. II) (Pre-Textos, 2011). Como destacado activista del movimiento antinuclear internacional intenta ya, desde el año 1945, responder adecuadamente al peligro atómico. En 1950 regresa a Europa y se establece en Viena. Visita Hiroshima el año 1958, y en 1959 mantiene una intensa correspondencia con el piloto que dejó caer las bombas atómicas sobre las ciudades japonesas, Claude Eatherly. Fue también un comprometido opositor a la guerra de Vietnam. Hasta el momento escasamente conocida en España, su vasta obra escrita se vio recompensada en vida del autor por numerosos e importantes premios literarios, científicos y periodísticos. Fallece el 17 de diciembre de 1992 en la capital austríaca.


AUTOR/A

ANDERS, GÜNTHER

Nacido en 1902, fue soldado en la Primera Guerra Mundial<BR>a los 16 años; alumno de Husserl y Heidegger, ya en 1928 es uno de los más audaces denunciadores del hitlerismo como producto del capitalismo alemán, y en 1933 debe marchar al exilio con su mujer, la filósofa Hannah Arendt (la autora de La banalidad del mal, Poder y violencia, Eichman en Jerusalén). En Estados Unidos trabajará como obrero en fábricas y allí experimentará<BR>el significado de la dependencia del hombre a la técnica. En 1950 regresa a Alemania donde seis años después publicará su obra fundamental: Lo anticuado del ser humano. Visita Auschwitz y dirá: "Si se me pregunta en qué día me avergoncé absolutamente, responderé: en esta tarde de verano cuando en Auschwitz estuve ante los montones de anteojos, de zapatos, de dentaduras postizas, de manojos de cabellos humanos, de maletas sin dueño. Porque allí tendrían que haber estado también mis anteojos, mis dientes, mis zapatos, mi maleta. Y me sentí -ya que no había sido un preso en Auschwitz porque me había salvado por casualidad- sí, me sentí un desertor".<BR><BR>"No fue por su participación en el movimiento dada, ni tampoco<BR>por los dibujos del Rostro de la clase dominante (desde ahora puesto en un plano de igualdad con los Desastres de Goya<BR>o los dibujos de Daumier para la Cencerrada) por lo que Grosz fue conocido o renombrado en los mayores círculos extra-artísticos, sino por el escándalo que suscitó su obra Crucificado con máscara de gas."<BR><BR>(Günther Anders)