Usted está aquí

Imagen de cubierta: TRES ROSAS AMARILLAS

TRES ROSAS AMARILLAS

CARVER, RAYMOND

ISBN: 
978-84-339-1484-2
Editorial: 
Coleccion del libro: 
Idioma: 
Castellano
Número de páginas: 
160
Dimensiones:
120x190
Fecha edición:01/06/1997
descripcion alternativa Versión para impresión

× Este libro se puede adquirir pero el plazo de entrega será un poco más largo de lo habitual. Disculpen las molestias.

Preventa. Este libro se puede adquirir pero no se enviará hasta que el libro se edite y llegue a nuestros almacenes.

7,90€
Seis magníficos relatos, de uno de los autores más valiosos y significativos de las últimas décadas, que ahondan y, si cabe, perfeccionan su personal universo literario, con un broche de oro final: el relato que da título al volumen, reconstrucción imaginaria de los últimos días de Chéjov, que alcanza cotas d auténtica genialidad.
Como en sus libros anteriores, Carver retoma sus temas de siempre: las tribulaciones de la América pobre, los problemas familiares y matrimoniales, la soledad de seres anónimos que consumen existencias grises y anodinas sobrellevando como mejor pueden una vida de perdedores. Pero en Tres rosas amarillas lleva su estilo y su fuerza narrativa hasta las últimas consecuencias: una prosa límpida y transparente que bucea en el misterio de la vida; procedimientos descriptivos ajenos a todo sentimentalismo y que plasmas profundas emociones humanas; un lenguaje preciso y escueto cuya llaneza da lugar a atmósferas plenas de sentidos y contextos. En resumen, una obra maestra de un autor que ha sido merecidamente llamado "el CHéjov americano".

Recomendaciones

CARVER, RAYMOND

Raymond Clevie Carver, Jr. (25 de mayo de 1938 ? 2 de agosto de 1988), escritor estadounidense adscrito al llamado realismo sucio.

Carver nació en Clatskanie, Oregón y creció en Yakima, Washington. Su padre trabajaba en un aserradero y era alcohólico. Su madre trabajaba como camarera y vendedora. Tuvo un único hermano llamado James Franklyn Carver que nació en 1943.

No hay comentarios
Añadir nuevo comentario