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No existe cultura al margen de las redes difusas en las que participamos. El conocimiento, los saberes, el pensamiento pasa necesariamente por nuestros cuerpos. Al contrario de esa ilusoria visión moderna sobre el conocimiento presentado bajo el halo de la neutralidad y lo universal, la cultura es siempre el efecto de una experiencia colectiva, de un conocimiento situado, un saber de parte hecho de retazos y prácticas comunes.
 
Feliz día del libro
 
La actual crisis del coronavirus es a la vez la punta del iceberg y un acelerador brutal de la guerra del capital contra la vida. Necesitamos saber cómo se afrontaron desde abajo acotecimientos similares en el pasado, qué alternativas se desplegaron y cuáles existen ya en el presente. Necesitamos saber de otr*s que están pensando cosas parecidas en otras latitudes. Necesitamos libros que, compuestos de saberes y experiencias críticas, nos den un poco de aire, no solo en este encierro, sino para hacer frente a este sistema que sabemos violentamente injusto y en decadencia. Los libros no bastan, pero son imprescindibles para ir componiendo junto a otr*s esas nociones comunes que nos permitan intervenir políticamente sobre nuestros ecosistemas. 
 
#Libroscompartidos a través de los que establecer espacios de diálogo y formación 
#Libroscompartidos como forma de potenciar nuestra imaginación
#Libroscompartidos en nuestros deseos por construir utopías reales aquí y ahora. 
 
Apostamos por los #Libroscompartidos como práctica, con la esperanza de que la ola de intolerancia al sufrimiento y la muerte que hoy justifican medidas políticas extraordinarias haga imposible el retorno a la normalidad capitalista.
 
La cultura solo existe compartida