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Actividad

«Madres arrepentidas. Una mirada radical a la maternidad y sus falacias sociales»

Martes, 20. Septiembre 2016 - De 19:00 hasta 21:00
Lugar: 

Librería Traficantes de Sueños
Entrada libre
Aforo limitado

Organiza: 
Reservoir Books
Materia: 
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La periodista Lucía Lijtmaer charlará con la socióloga y autora del libro Orna Donath.

«Madres arrepentidas» pone sobre la mesa algo de lo que apenas se habla: las muchas mujeres que, una vez han sido madres, no han encontrado la «profetizada» plenitud. Aman a sus hijos por a su vez no quieren ser madres de nadie.

En este ensayo controvertido, tan minucioso como iluminador, la socióloga Orna Donath examina la dimensión del tabú, desactiva los dictados sociales y deja que sean las propias madres quienes hablen de sus experiencias. Así, «Madres arrepentidas» se erige como un nuevo e imprescindible manifiesto feminista, llamado a romper barreras.

 

«Madres arrepentidas»
Olivia Carballar. La Marea

Una conversación con Orna Donath
Claudio Molinari. El Estado Mental

"Si murieran mis hijos sería un alivio". Madres arrepentidas, el último tabú
Daniel Arjona. El Confidencial

 

"Me arrepiento de haber tenido hijos y ser madre, pero amo a los hijos que tengo. Así que sí, no es algo que pueda explicar. Porque si lo lamentara, entonces no querría que estuvieran aquí. Pero yo no querría eso, lo único que no quiero es ser madre". Charlotte (madre de dos hijos, uno de entre 10 y 15 años y otro de entre 15 y 20 años).

"¿Por un día de felicidad, por un instante de placer, tienes que sufrir tantos años? Y a veces el sufrimiento no tiene fin, encima. Ahí está, la sensación de sufrimiento interminable. Así pues, ¿qué tiene de bueno?" Erika (madre de cuatro hijos de entre 30 y 40 años y abuela).

"Soy una buena madre, de veras. Me da vergüenza decirlo. Soy una madre para quien sus hijos son importantes, los quiero, leo libros, recibo asesoramiento profesional, hago todo lo que está en mi mano para educarlos y darles amor y afecto. Los niños me adoran, me quieren. Tienen una vida feliz y placentera. Es absurdo. Porque no quiero tenerlos, en serio, no los quiero a mi lado. (...) Aunque murieran, Dios no lo quiera, seguirían estando conmigo en todo momento. El duelo por ellos, su recuerdo y la pena serían insoportables. Pero perderlos ahora supondría cierto alivio". Sophia (madre de dos hijos entre 1 y 5 años).